All for Joomla All for Webmasters

Amor y Corazones

¿Te cuento una bonita historia sobre el amor? En la mitología romana, el Amor era conocido como Cupido, hijo de Venus y de Marte. Según la fuente más creíble, Cupido nació en Chipre, como su madre. Ella tuvo que esconderle en los bosques, dejándolo ser amamantado por fieras. Eso porque Venus no podía tenerle consigo, ya que tenía mucho miedo del rigor de Júpiter, quien creía que el niño haría mucho mal al universo. Por eso pretendía eliminarlo al nacer.

Quizo el destino que Cupido creciera hermoso como su madre y audaz como su padre, incapaz de ser guiado por la razón, a la manera de sus selváticas nodrizas. En el bosque fabricó un arco con madera de fresno y flechas de ciprés. Venus, más tarde, le regaló arco y flechas de oro. Las flechas eran de dos tipos: unas tenían punta de oro, para conceder el amor, mientras que otras la tenían de plomo, para sembrar el olvido y la ingratitud en los corazones. Además, se le concedió el poder de que ni los hombres ni los dioses, ni su propia madre ni aún su propio pecho fuesen inmunes a las heridas que produjeran sus flechas, como prueba el amor hacia Psique, al que él mismo se vio sometido. La nereida Tetis, el día de su boda con Peleo, obtuvo para Cupido el perdón de Júpiter, y la gracia de ser admitido entre los dioses patricios.